martes, 23 de marzo de 2010

No estaba yo tan equivocada....

Estaba yo el día de hoy leyendo el periódico El País, y me llamó mucho la atención que venía un artículo titulado: "El despido humanizado" donde hace referencia a estas nuevas modalidades para las empresas de personas especializadas en este tema para las empresas. El llamado "outplacement" o "desvinculación asistida" en otras palabras, tratar de hacerte menos duro el momento del despido y darte posibilidades a ser contratado por otra empresa.

Me llamó mucho la atención al ver que lo que yo pensaba que emocionalmente es el despido y como compararlo con una relación amorosa (mi entrada sobre el noviazgo y el desempleo..) ¡es realidad!. La nota a la letra dice:

"... Se trata de especialistas en Recursos Humanos que alecciona a empresarios sobre cómo debería ser un despido, además de apoyar y orientar profesionalmente al despedido para recolocarlo en otra corporación. Empáticos, humanos, sinceros y adictos al coaching y al sentido común, así son los ángeles de la guarda del despido. Una situación que se parece cada vez mas a una ruptura de pareja".

Lo cual me hace ver que no estaba yo diciendo desvaríos de una mente desempleada, ¡se siente EXACTAMENTE igual!: frustración, dolor, angustia, coraje, desesperanza, pero sobre todo, mucho amor por tu trabajo aun... así como cuando terminas con tu pareja el desprendimiento es lo mas difícil.

Pero bueno, al igual que como en una relación de pareja que termina, donde crees que jamás encontrarás otro igual, pues así es en desempleo, y te conformas entonces con cualquiera que se te aparezca delante, aún cuando no sea el ideal o que al menos se le acerque a tu "ex". Miguel Portillo de Michael Page, menciona también en el artículo que: "El peor enemigo del despedido cuando busca trabajo es el propio trabajador. La desorientación y el pesimismo plantan una semilla de conformismo en el individuo. Muchos se sienten obligados a aceptar lo primero que les viene, aunque esté por debajo del que desempeñaron con anterioridad".

Pero al igual que en las relaciones laborales como las de pareja, el asunto es saber esperar, y esperar por la persona adecuada y también por la posición adecuada. Aún cuando yo creía dentro de mi desolación que JAMÁS encontraría un empleo como aquel que tanto amé, pues la verdad es otra, ¿porque saben que? no solo he encontrado uno igual que mi "ex" ¡¡¡he encontrado uno mejor!!!.

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